Vistas durante la lectura

Se suceden los días receptivos en Osa, más aptos para percibir, sentir y leer que para analizar, pensar y escribir.

Todo esto siempre va de la mano en procesos dialécticos y continuos: percibir-inferir, sentir-pensar, leer-escribir. Es apenas un asunto de énfasis: vivo días más contemplativos que creativos.

Días de libertad, paz y quietud.

Comparto entonces las vistas que me refrescan y renuevan mientras leo, percibo, siento y continúo leyendo cada mañana, cada tarde.

Vista durante las lecturas matinales bajo la sombra de almendros frente al Golfo Dulce
Vista durante las lecturas vespertinas desde el balcón, bajo la sombra del cenízaro, frente al jardín de caña agria, croton, bananos y heliconias

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