Bolívar y el Istmo de Panamá

El sino peripatético me ha traído a la Ciudad de Panamá en mi tránsito entre las tres Américas. Y en el Casco Antiguo de la ciudad me ha ocurrido algo espontáneo pero no meramente casual, algo cuya naturaleza en inglés se llamaría serendipity.

Deambulando por las antiguas calles enladrilladas, en medio de palacios, caserones, iglesias, plazas y teatros, me di de bruces con el Antiguo Convento de San Francisco de Asís, hoy llamado Palacio Bolívar. En éste se realizó el Congreso de Panamá de 1826 para forjar la Unión Americana. El proyecto de Simón Bolívar, hace 200 años, planeaba una unión panamericana que incluiría a toda Hispanoamerica, Brasil y Estados Unidos en una federación continental. Aunque el proyecto fracasó, fue un gran intento de hacer política y diplomacia cosmopolita y de sentar cimientos fuertes para el derecho internacional en la América independiente.

Iglesia de San Francisco de Asís y Antiguo Convento adyacente

Me emocionó tropezar con la sede del congreso en el Casco Antiguo de Ciudad de Panamá. ¡No la estaba buscando y me la encontré! Entendí de inmediato su importancia porque en el curso de filosofía latinoamericana que imparto en Brooklyn College estudiamos el pensamiento político bolivariano en relación estrecha con la historia de Hispanoamérica, en este caso en su período de independencia de España. Gracias a este curso de letras, en apariencia teórico pero en realidad vital y de relevancia contemporánea, al ver el antiguo convento recordé la historia y me alegré de estar allí. Por esto digo que el encuentro no fue casualidad sino serendipity. Tenía que estar preparado para entender el significado y la importancia de lo que estaba presenciando por azar.

Antiguo Convento, hoy Palacio Bolívar

En la Plaza Bolívar, frente a la Iglesia de San Francisco y diagonal al palacio, me encontré un monumento al Libertador que retrataba en bajorelieves de bronce algunos de los momentos más importantes de la historia de la independencia hispanoamericana. Además, varias placas citaban los discursos y cartas de Bolívar en las que resaltaba la importancia política y geográfica del Istmo de Panamá.

Monumento a Bolívar con el campanario de la Iglesia de San Francisco al fondo

Esto me hizo recordar la Carta de Jamaica de 1815, donde en medio de la guerra Bolívar discutía el futuro de la independencia y su visión para una Hispanoamérica unida en una gran república federal. Acá quiero citar dos pasajes. En el primero, Bolívar discute la probable unión centroamericana en una república federal una vez que se lograra la independencia.

Los estados del istmo de Panamá hasta Guatemala formarán quizá una asociación. Esta magnífica posición entre los dos grandes mares, podrá ser con el tiempo el emporio del universo, sus canales acortarán las distancias del mundo, estrecharán los lazos comerciales de Europa, América y Asia; traerán a tan feliz región los tributos de las cuatro partes del globo. ¡Acaso sólo allí podrá fijarse algún día la capital de la tierra como pretendió Constantino que fuese Bizancio la de antiguo hemisferio! –Bolívar, “Carta de Jamaica” (1815)

En el segundo trecho, Bolívar describe al Istmo de Panamá como la posible capital y sede de una gran unión de repúblicas americanas, así como el Istmo de Corinto sirvió como centro de la Liga Anfictiónica de la Antigua Grecia:

Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Mundo Nuevo una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene su origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse; mas no es posible, porque climas remotos, situaciones diversas, intereses opuestos, caracteres desemejantes, dividen a la América. ¡Qué bello sería que el Istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos! Ojalá que algún día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto congreso de los representantes de las repúblicas, reinos e imperios a tratar y discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra, con las naciones de las otras tres partes del mundo. –Bolívar, “Carta de Jamaica” (1815)

Como escribí, el Congreso de Panamá de 1826, once años después de esta carta, fracasó en su propósito de crear esa gran unión, no solo hispanoamericana o iberoamericana, sino panamericana.

Monumento a Bolívar, vista posterior

Sin embargo, no quiero revisitar las causas históricas del fracaso, ni lamentarlas. Por el contrario, hoy siento ánimo y alegría de reivindicar la visión bolivariana en los dos pasajes citados. Veo lejano al panamericanismo. Hay una sociopatía anaranjada enfermando a la región que lo impide. Pero rescato el latinoamericanismo y el cosmopolitismo bolivarianos y el papel del istmo centroamericano en éstos. Allí hay un ideal vigente.

Monumento a Bolívar, vista lateral

El primer pasaje citado visualiza a todo el Istmo Centroamericano como el “emporio del universo” y “la capital de la tierra”. Ojalá deviniera, al menos, territorio de buen abrigo y bienestar para sus pueblos. El segundo visualiza al Istmo de Panamá como la sede de una capital global en la que se encuentran los pueblos y naciones de todos los continentes. Ojalá nuestro istmo centroamericano pudiese ser punto de encuentro y abrigo de todas esas gentes.

Todos estos ideales son tareas por acometer para las personas solidarias de Centro, Hispano y Latinoamérica.

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